viernes, 12 de octubre de 2007

POEMA 20 TEETE

No de Neruda sino de Saucedo.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “Mis notas están estrelladas, y tirita, incierto, Harvard a lo lejos”.
Las manos no tiemblan y los resultados cantan.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo quise, pero los ínter periodos me fallaron.

En las carreteras como ésta la tuve entre mis vasos.
La tomé tantas veces en la Caleta Abarca.

Anita me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que es travestismo. Saber que es tortuguismo.

Oír los paradigmas, más inmensa con ella
Y las notas caen a mano como balde de agua fría.

Qué importa que me aplace si el viático ya me alcanza

Mis notas están estrelladas y ya no podré con Harvard.
Eso es todo. A lo mejor alguien aprueba. A lo lejos
Si Vicenta no se contenta con haberla prohibido.

Como para rechazarla mi mirada se oculta
Mi polola me busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que carreteamos con los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise
La mortalidad académica hace mella a mis oídos.

De otro. Será de otro. Como mi tortuguismo académico
Su voz, mi nota. Sus ojos fijos

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez sea tautología.
Es tan poco el aplazo, y tan pocos solucionáticos

Porque en noches como ésta la tuve en cerro castillo
Mi libreta no se contenta con haberla obtenido

Aunque éste sea mi último dolor que ella me cause,
Y éstos sean los últimos plagueos que yo le escribo

DATOS PERSONALES

Mi foto
Paraguay
Catedrático de Postgrado, amante de las cosas sencillas, bohemio y con deseos de equivocarse