domingo, 23 de septiembre de 2007

SIGUIENDO CON EL 126 AL DESNUDO

Capítulo II Las Máximas

Los desafíos de la maestría han puesto a prueba la capacidad reflexiva de los contertulios que como medida para insuflarse ánimo, se han apropiado y/o modificado y hasta creado algunas máximas que son “mínimas” pero incuestionables:

“TODO ES GANANCIA”
Desde que pusimos un pie fuera de nuestras casas, con una beca, viático, materiales, profesores y todo, no podemos quejarnos de nada, somos privilegiados en el buen sentido de la palabra y aunque los trabajos nos fatiguen o las responsabilidades nos abrumen la ganancia es nuestra.

“NO HAY NENE, NI NENA, EN LA MAESTRÍA”
Está visto que no somos improvisados, que a la presión o ignorancia respondemos con las cualidades que nos legaron nuestros antepasados en forma de ñembotavy, ka´i mano, ñemo lomo u otras lindesas. Nada nos puede superar porque somos de la maestría y eso basta.

“SI TU CARROCERÍA NO DA PARA EL EMPEDRADO…”
Es el recuerdo perenne de que tenemos que autoevaluar permanentemente nuestras habilidades, bondades intelectuales y corporales (experticia) porque muchos ojos están puestos en nosotros y no podemos largarnos al mar si no sabemos nadar.

“NO ES UNA CARRERA DE VELOCIDAD, ES UNA CARRERA DE RESISTENCIA”
Aunque nuestra maestría se ejecuta en tiempo record y los plazos de los trabajos no esperan lo que importa es mantenerse en carrera; reza la conocida ranchera “no hay que llegar primero, sino hay que saber llegar”. Tranquilo nomás, calma y conformidad y vamos a cumplir con todo y todos.

Hasta aquí por ahora, espero los aportes.

DATOS PERSONALES

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Paraguay
Catedrático de Postgrado, amante de las cosas sencillas, bohemio y con deseos de equivocarse